Una historia de Superación: ESPÍRITU MUKAINADA

01/03/2017

Mazda gracias a su incansable espíritu de trabajo y superación ha conseguido transformar sus continuas adversidades en oportunidades de mejora.

En el año 1945, cuando la ciudad de Hiroshima fue devastada por la bomba atómicala fábrica de Mazda estaba ubicada en Mukainada, donde sigue estando en la actualidad. Esta ubicación se encuentra a escasos kilómetros de la “Zona Cero”, punto exacto donde cayó la bomba.

A pesar de esta catástrofe, las instalaciones de la compañía apenas  sufrieron daños materiales. Esto fue debido a la protección que le proporcionó el Monte Hijiyama, que actuó de escudo. Gracias a esto, durante el período de posguerra sus instalaciones se convirtieron en centro de operaciones de la ciudad de Hiroshima; en hospital para aliviar a los heridos y en refugio para los desamparados.

Aunque sus instalaciones no sufrieron daños de carácter importante, Mazda se vio profundamente afectada por la bomba atómica en lo que concierne a su bien más preciado, el factor humano. La compañía perdió 119 empleados y 335 resultaron heridos.

Esto no fue un impedimento para que Mazda volviera a resurgir, ya que en tan solo cuatro meses, en la fábrica de Mazda ya se trabajaba a ritmos similares al período anterior a la explosión, convirtiéndose en uno de los principales pilares de recuperación de la ciudad y siendo el orgullo dela misma.

Este no fue el único obstáculo que tuvo que sortear Mazda para convertirse en lo que es hoy en día. En el año 1962, el Ministro de Comercio e Industria de Japón obligó a los mayores fabricantes de vehículos a hacerse cargo de las empresas más pequeñas del sector.

Esta medida puso a Mazda contra las cuerdas, teniendo únicamente dos opciones de futuro, seguir adelante con el desarrollo de nuevos vehículos o ser absorbida por una gran compañía perdiendo su independencia. Gracias al compromiso de todos los miembros de la organización, Mazda no desaprovechó esta circunstancia y paso de ser una empresa local a ser una gran compañía puntera en el sector con reconocimiento internacional.  En esta época logró fabricar su primer vehículo de cuatro ruedas (Mazda R360 Coupé) y  su revolucionario motor rotativo.

El espíritu Mukainada (en español superación) que tanto ayudo a Mazda en el pasado, sigue y seguirá fluyendo por sus venas durante muchos años, augurándole nuevas oportunidades y logros.

MAZDA NOYASTAR

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